La vara del huauzontle

Vi por primera vez la planta del huauzontle junto con una mueca de mi papá. La larga vara era pelada por los dientes sonrientes de "mi jefe". Desde el inicio supe que era complicada su elaboración. Me tardé en probarla. En cuánto lo hice, le tome el aprecio que mi papá le tenía. Son esos platillos que no como muy frecuentemente y cuando lo hago es un evento especial. Leo que en tiempos mexicas, los huauzontles eran el cuarto cultivo en importancia  y que los pueblos pagaban tributo al imperio azteca en forma de esta planta llamada "bledo como cabello". Huautli 'bledo' en náhuatl y tzontli 'cabello'.

Hace dos días mi tía Genoveva, la hermana de mi papá, me hizo el preciado regalo de tres envases con estas deliciosas varas en chile pasilla. Seguramente fue ella quien también preparó las primeras que vi deslizarse entre los dientes sonrientes de mi papá. Acabamos de comernos algunos de ellos. Hay platillos que sacan lágrimas. Así de buenos estaban. 

¿Qué mejor manera de recordar y homenajear a mi papá a 51 semanas de su muerte que disfrutando este manjar que tanto disfrutaba?

Esto fue todo lo que quedó: 

HuauzontleIG

Al ver las varas pelonas recordé el Sistema Nervioso Central en los cuerpos plastinados de Gunther von Hagens:

SNC plastinado

También sobre el huauzontle les recomiendo la lectura de este artículo "Del polifacético, políglota y multicultural huauzontle" de Pedro Miguel.  

Comentarios

4 respuestas a “La vara del huauzontle”

  1. Avatar de Fernando

    Muy recomendables Lur. Abrazos.

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  2. Avatar de Lur Allende
    Lur Allende

    Las habré de probar algún día…

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  3. Avatar de Fernando

    Son una delicia Irma. Yo feliz de comer los más que pueda y probar nuevas recetas. Gracias. También gracias por comentar _/|_

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  4. Avatar de Irma Mejía
    Irma Mejía

    WOW Fer esta se me antojaron. A mi me recuerdan mi niñez preparados por mi mami y mi abuelita, son un manjar.
    En Morelos de donde son mis papas se guisan en jitomate y se rellenan con queso añejo. Los recordé con cierta nostalgia. Tendré que ir a ver a mi mamá y convencerla que me haga si corro con suerte te invito.

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