Hoy por la manyana intrigado porque el Taj Mahal aun no me habia sorprendido como a tantos, estaba sentado en una banca con vista a los jardines del famoso «monumento al amor» pensando al respecto. Cuando de pronto: Zape!
Recibi un golpe en la cabeza, no fuerte pero dolio. Voltee pero no habia nadie, ni un guia! ni vendedor de postales! Lo mas cerca que vi fue un halcon volando bajo.
Sera que un halcon me haya dado un zape? Me pregunte. Que tendre en la cabeza? Hurge y nada; el gusano (adoptado en la selva de Belice hace ocho anyos) no ha vuelto a crecer.
Diez minutos despues zape! Otra vez y ahora si clarisimo vi que fue el halcon. Que pasado de lanza! Hurge y ciertamente mi peinado madrugador podria parecer un nido. Me intrigo que queria el halcon. Poco despues vislumbre que sus arteras garras eran una respuesta a mi apatia turistica. El transcurso del dia fue completamente disfrutable. Tanto asi que mientras el sol se ponia, a orillas del Rio Yamuna, arregle un matrimonio con Shashi, una India de Alligarh. Prefiere que ella vaya a vivir a Mexico. Sin embargo, aun no la convenzo de tener diez hijos… Que divertido encuentro entre uno que habla tres palabras de Hindi y ella que hablaba solamente cuatro palabras de ingles. Lo bueno que sus hermanos servian de interpretes.
Chalega! (de acuerdo) esa es la cuarta palabra que aprendi en Hindi, gracias a Shashi.

Replica a Gonzalo Cancelar la respuesta