Leo que el escritor Carlos Montemayor se encuentra grave en el Instituto Nacional de Cancerología. No se me ocurre otra cosa que agarrar el último libro que he leído de él, el muy disfrutable: Los Tarahumaras, Pueblo de estrellas y barrancas. Editorial Aldus, 1999.
Lo abro en una de las muchas esquinas dobladas que indican que algo me llegó en esa página. La primera que se muestra es la página 150. De ahí la siguiente cita:
Su compromiso (el de los Raramuris) es caminar incansablemente hasta situarse como otra estrella en el mundo que los ha creado y al que contribuyen con su fuerza, con sus ritos, con su danza; al que sostienen para que viva, para que permanezca. Como el primer linaje de las estrellas, como hijos de los Que Caminan Arriba, los raramuris trazan sus recorridos celestes y ayudan a sostener el mundo con voluntad firme: "Los deseos los tenemos que convertir en polvo para llevarnos de aquí, porque son ellos los que mantienen la forma de nuestra vida", me dijo en tono secreto un curandero, cuando le pregunté el por qué del retorno del alma a este mundo. Y agregó: "La vida que tu deseas, ésa tienes"*.
Veo a Carlos Montemayor como el describe a los Raramuris (Tarahumaras) con el compromiso del que camina bien, como Aquellos que no se cansan de caminar Arriba.
Ánimo!
*El texto entrecomillado del párrafo es de María Elena Orozco que escribió en su libro: Tarahumara, una antigua sociedad futura, el cual es citado por Montemayor.
