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  • Intento yóguico de trazar una ruta hacia la emoción predilecta – Artículo sobre yoga y emociones

    Intento yóguico de trazar una ruta hacia la emoción predilecta.*

    Fernando García Aguinaco

    «El objetivo del arte no es la descarga momentánea de una secreción de adrenalina, sino la construcción paciente, a lo largo de toda una vida, de un estado de quietud y de fascinación.»
    Glenn Gould, pianista. (Citado por el escritor francés, practicante de Yoga Iyengar, Emmanuel Carrère en su libro Yoga). 

     

    Sentir la sutileza del espacio entre la piel y los músculos enriquece el discernimiento y mejora la comunicación entre cuerpo físico y mente. La sensación en la postura de yoga gana profundidad. Yoga es profundizar el compromiso. 

    Hace años en un entrenamiento de maestros de yoga, la maestra Cathy Rogers Evans nos preguntó ¿para qué hacíamos yoga? Respondí, “hacemos yoga para sentir”.

    Profundizar el compromiso con lo que sentimos. 

    Quizá no haya habido periodo en la historia de la humanidad en el cual tantos hayamos transitado tan intensamente entre emociones como en este tiempo de pandemia y coletazo post pandémico. 

    ¿Por cuánto hemos pasado en estos años?

    Duelos, insomnio, ansiedad, incertidumbre, abandono de actividades habituales, apatía, miedo, ira, aislamiento, desesperanza y angustia pero también, alivio, amor, esperanza, satisfacción, reencuentros, risa y la recuperación de la calma.

    ¿Qué tanto nos ha servido la práctica de yoga para hacernos conscientes de lo que hemos sentido y con qué profundidad?

    ¿Qué tanto hemos utilizado nuestra práctica para procurar migrar, por ejemplo, de la tristeza a la alegría?

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    En este retiro a partir de la práctica de yoga en un entorno natural y amigable, exploraremos cómo podemos influir en nuestras emociones. Más información, clic en la foto.

    La práctica de asana (posturas de yoga) comienza en annamaya kosa (cuerpo físico). La práctica constante y el estudio nos permite identificar con mayor precisión distintas partes del cuerpo y comenzar a aplicar el discernimiento (viveka) que vincula con los otros cuerpos o envolturas (kosa) más sutiles del cuerpo. 

    La práctica incide de inmediato en el cuerpo energético – emocional (pranamaya kosa), el cuerpo mental (manomaya kosa), la envoltura inteligente del cuerpo (vijñanamaya kosa) en la cual se refina el discernimiento para finalmente conectar con la envoltura más sutil (anandamaya kosa), el cuerpo espiritual. 

    La práctica de asana y pranayama nos da una profundidad estratégica para vincularnos con el complejo cuerpo de las emociones. 

    Distinguir las "esencias de las emociones" tiene el mismo efecto que percibir el espacio entre la piel y los músculos a la hora de hacer posturas de yoga. Nos ayuda a aplicar el discernimiento para reconocer lo que sentimos y saber cómo y dónde estamos. 

    Para eso sirven los mapas, y es lo que este texto procura ser, un somero recordatorio de distintas enseñanzas relacionadas al yoga y las emociones.  

    Los indios son expertos en hacer listados. Por ejemplo, Samkhya, una de los seis darshanas — doctrinas o escuelas clásicas de la filosofía india, asociadas al yoga — significa enumeración en sánscrito y se le conoce como la filosofía de la enumeración. 

    Las enumeraciones nos hacen ver claramente las opciones, ayudan a aplicar el discernimiento, el cual nos ayudar a trazar rutas a seguir, a partir de lo que sentimos. 

    NUEVE RASA

    Gracias al teatro tradicional de la India se han reconocido las siguientes “esencias de las emociones” cuya palabra en sánscrito es rasa, la cual también significa sabor: 

     

    Término en sánscrito

    Significado principal

    Significados adicionales y emociones relacionadas

    Shringara

    Amor

    Estremecimiento amoroso.
    Belleza, sentimiento estético, devoción

    Hasya

    Alegría

    Humor, risa, sarcasmo

    Adbhuta

    Asombro

    Embelesamiento.
    Curiosidad, misterio

    Shanta

    Calma

    Quietud.
    Paz, apaciguamiento, relajación, descanso

    Raudra

    Enojo

    Furor.
    Violencia, irritación, estrés

    Virya

    Valor

    Sentimiento heróico, determinación, confianza

    Karuna

    Tristeza

    Compasión, patetismo, lástima, simpatía

    Bhayanaka

    Miedo

    Terror, ansiedad, nerviosismo, preocupación

    Vibhatsa

    Disgusto

    Depresión, insatisfacción

    Cuadro a partir de información encontrada en los libros:  La contemplación del héroe de Christian Pisano y The Yoga of the Nine Emotions: The Tantric practice of Rasa Sadhana de Peter Marchand, basado en las enseñanzas de Harish Johari.

    A grandes rasgos podemos identificar a las siguientes rasa como deseables: amor, alegría, asombro y valor. Mientras que las no deseables son: enojo, tristeza, miedo y disgusto.

    Shantarasa, el sabor de la calma, la quietud o el apaciguamiento, aunque se vincula a las emociones deseables, también se considera una rasa más neutral y a la que aspiramos con la práctica. Se vincula a samadhi. De acuerdo a el filósofo místico del Valle de Cachemira, Abhinavagupta (950-1020), es la única y verdadera felicidad.

    Rasa Sadhana
    La antigua práctica holística y tántrica de Rasa Sadhana plantea hacer un ayuno emocional de modo que durante determinado tiempo, un día o una semana, el practicante decide no involucrarse, de inicio, con alguna de las emociones no deseables. Una vez que se logra cierto control sobre estas emociones se puede experimentar también ayuno de una emoción deseable. 

    A través de la fuerza de voluntad, también se busca por un tiempo determinado por el practicante, quedarse en una rasa elegida. Sin importar lo que suceda. En esta práctica debemos recordar que cada rasa está siempre presente en cada situación,  de modo que podemos extraer esa emoción elegida estemos donde estemos.

    Otro paso importante de Rasa Sadhana es escoger nuestra personal rasa predilecta. Uno debe ejercitarse en la práctica de esta rasa para integrarla a nuestra vida diaria y ubicarla en el centro de nuestros deseos.

    Necesitamos ver, sentir y abrazar cada emoción para identificarlas, hacer los cambios requeridos, y así profundizar el compromiso con nuestros deseos más profundos. El discernimiento y el rigor que aporta la práctica nos ayudará a tener una mayor inteligencia emocional.

     

    Dada la complejidad del tema emocional, es importante considerar el acompañamiento terapéutico y sobre todo tener muy presente que las relaciones sociales y la comunidad son básicas para restaurar la sensación de bienestar. También fundamental es la práctica de ejercicio, tener una alimentación saludable, procurar un buen sueño, descanso y ocio. 

    INFORMACIÓN ADICIONAL

    Guna y Rasa

    Como practicantes de yoga estamos familiarizados con las tres guna o cualidades con las cuales está tejida la naturaleza. Las rasa se vinculan primordialmente con un guna: 

     

    Guna

    Rasa

    Rajas (movimiento, dinamismo, actividad, inestabilidad):

    Amor, alegría, asombro, valor, tristeza y enojo

    Tamas (inercia, letargo, apego, duda):

    Disgusto y miedo

    Sattva (luz, claridad, luminosidad y equilibrio):

    Calma

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    "El noventa y nueve por ciento de toda comunicación humana es emocional, no intelectual. Las emociones, en mucha mayor medida que los pensamientos, son las que dirigen gran parte del comportamiento en el mundo. Las emociones no sólo tienen que ver con lo que sentimos, sino con el valor que damos a las cosas.” nos dice B.K.S. Iyengar en el capítulo 3. VITALIDAD: El cuerpo energético (prana) de su libro Luz sobre la vida. 

    En este capítulo, Iyengar escribe: "Mediante el yoga podemos atenuar las seis perturbaciones emocionales que nos causan tanta angustia: lujuria, orgullo y obsesión, cólera, odio y codicia. La psicología occidental las llama emociones negativas, y para el cristianismo son pecados mortales. Cuando escapan a nuestro control, esas reacciones emocionales son enemigas del crecimiento espiritual. No obstante, cada una de esas emociones existe con un propósito y pueden utilizarse de manera sabia. Por ejemplo, se transforman y expresan en términos sentimentales, gestos y posturas en la composición de la danza clásica índica. En realidad, nuestras emociones cuentan con mucha energía, que cuando no se dirige hacia fuera, hacia el mundo, puede cultivarse para ayudarnos en nuestro Viaje Interior”. 

    “La mayoría de las personas se dejan atrapar en estas perturbaciones emocionales y rebotan de unas a otras como si fuesen bolas de billar. El yoga nos ayuda a salir de ese billar emocional. Nos enseña cómo controlar nuestras emociones de manera que no sean ellas las que nos controlen.”

    "Debemos afrontar nuestras emociones, no huir de ellas”.

    Que sirvan estas líneas como invitación para volver a leer este entrañable capítulo.  El libro, por cierto, cierra con una secuencia de asanas para la estabilidad emocional.   

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    Yoga sutra II.33: vitarkabadhane pratipaksabhavanam

    Los principios contrarios a yama o niyama deben ser contrarrestados con el conocimiento discriminador.

    B.K.S. Iyengar hace el siguiente comentario de este importante yoga sutra de Patanjali: “Algunas personas dan una interpretación objetiva a este sutra y mantienen que si uno es violento, debe pensar lo contrario, o que si se está apegado, debe desarrollarse el no apego. Eso es el pensamiento contrario, o pratipaksa bhavana. Si una persona es violenta, lo es. Si es iracunda, lo es. El estado no difiere del hecho; pero en lugar de intentar cultivar la condición opuesta, debe profundizar en la causa de su ira o violencia. Eso es paksa bhavana. También es necesario estudiar las fuerzas opuestas con calma y paciencia. Entonces se desarrolla equilibrio.”

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    *El título de este artículo se deriva del libro The Cartographer Tries to Map a Way to Zion, (El cartógrafo intenta trazar una ruta a Zion). Zion es la tierra prometida para los rastafaris. En el libro del jamaiquino Kei Miller se presenta un diálogo entre un cartógrafo y el rastafari. En el poema # 4 se lee lo siguiente: 

    "El cartógrafo dice…
    Lo que hago es ciencia. Muestro la tierra tal como es, sin prejuicios.

    El rastaman piensa, dibújame un mapa de lo que ves
    luego dibujaré un mapa de lo que nunca ves
    y adivinen, ¿de quién será el mapa más grande?
    Adivinen, ¿de quién es el mapa que dirá la verdad más grande?”.

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    Fernando García Aguinaco practica yoga desde 1999 y lo enseña desde 2004, es maestro certificado de Yoga Iyengar, nivel II.
    Del 27 al 29 de octubre de 2023, dará el retiro Yoga para sentir en el que se explorará cómo podemos influir en nuestras emociones a través de la práctica de yoga. Más información aquí.

  • Tiempos de cambios y retos

    • Observar lo personal desde una perspectiva universal.

    (Texto compartido en mi boletín del 14 de septiembre 2022)

    Ayer en la clase nocturna di una postura para aquellos que tienen insomnio. ¡La mitad del grupo la hizo! ¿Estamos abrumados por lo que estamos viviendo? No es de extrañar, son tiempos de ajustes. Darle una perspectiva universal a las situaciones personales nos pueden ayudar a aceptarlas, entenderlas y actuar en consecuencia. 

    Establecer una conexión con algo más grande que nosotros es parte fundamental del yoga. Todo proceso, por difícil que sea, nos debe llevar a una mayor armonía como planteaba desde tiempos védicos el concepto de rta.

    Rta es la capacidad que tiene el universo de expandirse a través de la manifestación de su propio deseo en busca de la armonía. A lo largo de casi 14 mil millones de años, el universo se ha ido transformando de la nube de polvo cósmico a las complejas formas que ahora percibimos y de las cuales formamos parte. Es la capacidad shri (abundante) del universo. El universo siempre ofrece más. Nosotros como parte de ese universo poseemos esta capacidad. Para lo cual hay que estar abiertos al cambio. 

    🕉️

    A propósito de cambios,  gracias al interés he abierto una nueva clase presencial. Ahora los sábados doy clase a las 08:30 y a las 10:30 horas. Más información aquí. 

    Los tiempos retadores que la mayoría estamos viviendo implican flexibilidad y ver las cosas desde otro punto de vista. La práctica de āsana (posturas de yoga) enseña muy bien esto.  

    En este contexto, quiero flexibilizar la fecha de descuento a quien quiera tomar mi retiro. Si te interesa, escríbeme esta semana tu interés en asistir. Más información aquí. 

    En estos tiempos de cambios y retos cabe recordar lo que dijo Lao Tzu:  

    “Aquello que para la oruga es el fin del mundo, para el resto del mundo se llama mariposa”. 

    Espero estén muy bien,
    🙏
    Fernando

    “No importa cuál sea la situación, no importa cuál sea la circunstancia, aprender a encontrar una respuesta adecuada es el propósito del yoga." 

    Iyengar: The Yoga Master, libro editado por Kofi Busia.

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  • Explorar para sentir – artículo

    Explorar para sentir
    Fernando García Aguinaco.

    CafeAum-800-2014-okComencé a escribir estas líneas cuando percibí la agradable amplitud en las sienes que suelo sentir al tomar café.

    Una vez leí que la satisfacción que nos da el primer trago de café es un vislumbre de moksha, la liberación final a la cual aspiramos con la práctica de yoga.

    La mayoría de los que practicamos yoga no lo hacemos en busca de esa emancipación final del alma. Al menos no, en un principio. Si nos enganchamos con la práctica es porque nos hace sentir.

    Hace años en un entrenamiento de maestros, la maestra nos preguntó por qué practicamos yoga. Mi respuesta fue: para sentir.

    Sentirnos más en armonía con nuestro entorno, sentir el vigor y confianza en nosotros mismos que nos da la práctica de posturas de pie, experimentar la súbita explosión de alegría que da abrir el pecho, pero también sentir la inmensa frustración que nos da una complicada, o no tan complicada, extensión al frente. Incluso podemos experimentar la transformación que con observación y paciencia puede ocurrir desde la frustración a la alegría, al mantener durante más tiempo esa misma postura complicada.

    Para sentir esta transformación a veces basta una inhalación más, una exhalación más larga, una manera distinta de entrar a la postura o repetir varias veces una acción.

    En la primera clase que tomé con Prashant Iyengar, en el Ramamani Iyengar Memorial Yoga Institute en India en noviembre pasado, nos dijo: ¡Cómo pueden explorar si solamente hacen una vez la postura!

    Desde un enigmático origen, el universo se ha transformado de ser una confusa nube de polvo cósmico a las preciosas formas de las cuales hoy somos parte. Esto se ha logrado a través de la repetición de ciclos a lo largo de miles de millones de años. El universo está en continua expansión. De modo que cada repetición se realiza desde un sitio diferente. Esta evolución universal hacia la armonía se conoce en sánscrito como rta, el orden cósmico.

    Dentro de nosotros existe un sofisticado microcosmos y al ser parte del vasto universo, tenemos esa misma facultad de evolucionar a partir de la repetición de distintos procesos hacia una mayor armonía.

    Lavarnos los dientes, meditar, tomar la matutina taza de café, escribir, transportarnos, ocuparnos por nuestro bienestar y el de los demás, así como satisfacer la curiosidad de conocer son algunas de las muchas actividades que repetimos y nos hacen ser y sentirnos mejor.

    2020-temploazul-700Exploramos para conocer, viajamos para explorar y en esas exploraciones nos podemos conocer más. La práctica de yoga es un viaje constante y debe hacerse con la misma curiosidad con la que doblamos una nueva esquina. La esquina de una calle que caminamos por primera vez o la esquina que doblamos para marcar que en esa página del libro hay unas líneas que nos gustaría volver a atender.

    Poder regresar de distintas maneras a un mismo sitio es un regalo al viajar. Releer el pasaje de un libro (o el libro completo) con la visión de conocer más de la trama o el tema profundizan el entendimiento. Estas vueltas nos ayudan a apreciar la magnitud, conocimiento y energía que ese sitio, idea y nosotros mismos tenemos.

    Poder entrar a la misma postura durante una misma sesión es un regalo al practicar yoga. Percibir las diferencias al hacer varias veces adho mukha svānāsana, sentir la energía tras cinco minutos en sirsāsana (parado de cabeza) y luego percatarnos que después de hacer una variante, podemos mantener más tiempo la inversión. Hacer con otro enfoque, una vez más, utthita parsvakonasana y pararnos de pie otra vez, conscientemente, en samasthiti son maneras de discernir y ampliar la exploración a la hora de practicar āsanas.

    Prashant Iyengar en su libro Organology and Sensology in Yogashastra nos dice que la palabra en sánscrito para los sentidos es Indriya; lo que pertenece a Indra, el rey de las deidades benévolas en el periodo védico.

    La invitación para usar a los sentidos más allá de nuestro deleite y conectarnos con nuestra esencia y con algo más grande que nosotros; los demás, el universo, la tierra, el aire o el firmamento queda abierta a la hora de practicar āsanas y prānāyāma con consciencia y curiosidad.

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    Artículo escrito pensando en este taller que daré el 23 de febrero. Para más información haz clic en la foto.

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    Namasté,
    Fernando.  
  • Artículo – Al aceptar nuestros límites los ampliamos

    Años después de haber comenzado mi práctica de yoga, cambié por completo de profesión. De ser periodista y fotógrafo especializado en viajes, comencé en 2004 a dar clases de yoga. Sin embargo, muchas veces, cuando me costaba tanto esfuerzo hacer una postura, debido a mi poca flexibilidad, me decía un poco en broma y un tanto en serio: “¿Cuándo se me ocurrió dedicarme a esto que me cuesta tanto trabajo?” Los límites de mi cuerpo, particularmente evidentes en las extensiones al frente, se convirtieron en una gran enseñanza.

    El escultor vasco Eduardo Chillida escribió, “el límite es el verdadero protagonista del espacio”. Idea tan cierta para la creación de esculturas como para la práctica de posturas de yoga (yogasanas).

    Cuando practicamos yogasanas, el primer lugar en el que detectamos nuestras limitaciones es en espalda, brazos y piernas debido a la falta de flexibilidad y fuerza que podemos experimentar en estas partes del cuerpo. Además desde la filosofía del yoga, brazos y piernas se relacionan con el comportamiento social y la autorregulación que de cierta manera nos remite también a la noción de límite.

    Desde la perspectiva del yoga, piernas, brazos, lengua, órganos de reproducción sexual y órganos excretores son los karmendriyas u órganos de acción. Como explica B.K.S. Iyengar, son justamente a estos órganos de acción a los que van dirigidas las observaciones sociales (yama). Yama es la primera rama del yoga y comprende cinco aspectos: ahimsa (no violencia), satya (amor a la verdad), asteya (hallarse libre de avaricia o no robar), brahmacharya (control del placer sensual) y aparigraha (hallarse libre de codicia y de la posesión más allá de las propias necesidades).

    A la hora de practicar posturas de yoga, trabajamos con nuestras limitaciones físicas y también practicamos aspectos de las observaciones sociales como la no violencia (ahimsa). Por ejemplo, hay dos maneras de cometer violencia (himsa) a nosotros mismos durante la práctica. Una es hacer más de lo que podemos hacer, y otra es hacer menos de lo que podemos hacer, dejando así morir a las células por inactividad o, peor aún, dejarlas morir sin haberles permitido realizar su trabajo.

    A través de la práctica de yoga también vamos contactando con distintas capas o envolturas (koshas) del cuerpo. Los músculos y huesos forman la capa más externa y física del cuerpo (annamaya kosha). Células, glándulas, sistema circulatorio y respiratorio, entre otros órganos, conforman la capa fisiológica (pranamaya kosha). Manomaya y vijnamaya koshas son las capas del cuerpo mental e intelectual. Finalmente, anandamaya kosha es la capa divina, la más sutil del cuerpo.

    Con la ayuda de la consciencia inicial en nuestra capa más externa del cuerpo (annamaya kosha) desarrollamos la posibilidad de contactarnos con las capas más sutiles. Así también, al comenzar a trabajar con los órganos externos podemos percatarnos de nuestros límites más evidentes para luego, al avanzar en nuestra práctica, percibir los límites internos.

    Es por esta razón que como maestros de yoga, las indicaciones que damos a un alumno principiante son distintas a la guía que damos a un alumno con más experiencia. Por ejemplo, a un alumno principiante enfatizamos en que extiendan brazos o piernas, mientras que a un alumno con más experiencia podemos pedirle que contacte con órganos, sensaciones de la piel o la relación mente-cuerpo.

    La enseñanza que nos dan los límites a la hora de practicar asanas es que al reconocerlos, como dijo el escultor Chillida, los hacemos protagonistas del espacio y al aceptarlos, tenemos la oportunidad de ampliarlos, de transformarlos y en este proceso el espacio también se amplía.

    En el próximo artículo abordaré la capa del cuerpo fisiológica (pranamaya kosha) vinculada a las emociones. Tema relacionado al segundo taller que daré este año en Yoga Espacio para explorar la conexión entre lo externo, lo interno y nuestro entorno (clic aquí para más información de este taller).

    Fernando García Aguinaco, maestro certificado de Yoga Iyengar nivel Intermedio Junior II. 

    Gracias a Yoga Espacio por publicar este artículo en su revista y por la imagen para ilustrarlo: 

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  • Artículo – Externo e interno, la búsqueda y práctica del yoga

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    Fue en la noche del día que decidí no aceptar esa paradisiaca oferta de trabajo en el Mar de Cortés, liberada la mente al tomar una decisión difícil, que pude hacer posturas de yoga que nunca antes había logrado. Fue tan palpable la relación entre lo exterior y lo interior que puedo decir que fue en ese momento, hace casi veinte años, que me cautivó la práctica de yoga.

    En la práctica de yoga hay tres búsquedas según estableció Patanjali, bahiranga sadhana (búsqueda exterior), antaranga sadhana (búsqueda interior) y antaratma sadhana (búsqueda del alma).

    La búsqueda exterior, bahiranga sadhana, se forma con la práctica de los primeros estadios del yoga: yama (las observaciones sociales), niyama (observaciones individuales) y asanas (posturas de yoga). El maestro B.K.S. Iyengar en su libro Luz sobre el yoga, escribe: “Yama y niyama controlan las pasiones y emociones del yogui y lo mantienen en armonía con las personas de su entorno. Las asanas mantienen el cuerpo sano, fuerte y en armonía con la naturaleza”.

    Antaranga sadhana, la búsqueda interior, se realiza a través de la práctica de pranayama (expansión de la energía vital) y pratyahara (volcar los sentidos al interior).

    La búsqueda del alma, antaratma sadhana, está conformada por los tres últimos estadios del yoga dharana (concentración), dhyana (meditación) y samadhi (hacerse uno con el objeto de la meditación; el Espíritu Universal).

    Estas búsquedas son evidentemente más profundas que el hecho de lograr hacer posturas de yoga.

    En sánscrito la palabra sadhana significa búsqueda así como práctica. Como B.K.S. Iyengar dice en su libro Luz sobre la vida, “existe una gran diferencia entre simplemente practicar y el sadhana. Sadhana es la manera de lograr algo … El objeto del yoga sadhana es la sabiduría”.

    Artículo publicado originalmente en la revista de Yoga Espacio.

    Fernando García Aguinaco, maestro certificado de Yoga Iyengar nivel Intermedio Junior II,  explorará lo externo, lo interno y el entorno en tres talleres que éste año dará en Yoga Espacio.