Categoría: Rajasthan

  • Rajasthan

    Hace un mes dejaba el estado de Rajasthan. De este solo he contado la experiencia del Camel Safari. Poco mas contare. Me parecio una region totalmente visual. Asi que las fotografias hablaran de ella.

    Por cierto traigo un retraso severo con las fotografias. Ando ahora bien ocupado viajando, jeje. Ya llegara el momento. Ustedes comprenderan que aunque subir fotos y escribir es un placer hay que aprovechar la oportunidad de estar por estos lares y dedicarles a ellos mas tiempo.

    Dicho esto, van algunas palabras de Rajasthan.

    Jaisalmer.
    El area del fuerte es preciosa. Empalaga estar en medio de construcciones color miel. Contrastadas por los coloridos vestidos de las mujeres rajasthanies. Hermosas. Una de ellas, me pedia que le tomara una foto, claro a cambio de algunas rupias. Mi respuesta fue «me encantaria ya que tienes unos ojos hermosos pero suelo no pagar por tomar fotos» Su sonrisa cada vez que salia del fuerte eran mejor que el retrato. Algo extranyo hubiera pasado si hubiera tratado de reflejar esos ojos transparentes en una imagen. Fracaso fotografico? Si total! Pero esos ojos se vuelven mas enigmaticos en el puro recuerdo.
    Quizas ellos fueron los que me enfermaron del estomago o me curaron. O ambas. En fin pude seguir disfrutando de uno de los restaurantes mas acogedores en los que he estado. Uno se sentaba en el suelo y comia en mesas bajas rodeado de telas preciosas y espejos incrustados en paredes areniscas. El balcon por la manyana era abrazado por el sol y no te soltaba hasta que la sombra oblicua del medio dia invernal te recordaba que el tiempo avanzaba. Asi quiza pase demasiado tiempo dentro del fuerte. Dormia en el, en un hotel en cuya azotea hacia yoga por la manyana y escuchaba a musicos rajasthanies al atardecer. Sus callejuelas se repasaban rapido pero tenian deleites escondidos como los templos jainitas.

    Sin embargo, la gente me parecio que presionaba mucho para que compraras postales, ropa o camel safaris. Creo que para que una ciudad mantenga su encanto no debe depender tanto del turismo.

    Esta idea me convencio en Jodhpur una ciudad la cual no vive exclusivamente del turismo. Esta la vivi mas en su mercado, en las calles y comiendo omelettes en un puestecito en el que se preparan, dicen, unos mil huevos al dia (ver más abajo la dirección). Asi tambien disfrute unos lassis (bebida hecha con yoghurt) tan espesos que te los servian con cuchara. Super cremosos. Muy ricos.

    Aunque Jodhpur no se sienta que viva del turismo. He de decir que la visita netamente turistica que mas he disfrutado es la de su fuerte. Formidable y con una guia en audifonos muy bien hecha. La vista desde el fuerte de la ciudad azul, me encanto.

    Udaipur tambien es bien turistica y vive de los visitantes asi como del recuerdo de la filmacion de la pelicula de James Bond llamada Octopussy La cual proyectan a diario en muchos restaurantes. Sin embargo, unas buenas sesiones de yoga, la visita a una villa cercana con muestras de arquitectura rural, la companyia de Ami, la australiana y buenas vistas le dieron un toque peculiar a este destino que tambien disfrute.

    Ya le hare mas honores a Rajasthan con las fotos.

    RECOMENDACIONES.
    Incluyo algunos sitios que a los que vale la pena ir ya sea para comer, dormir o visitar en distintas ciudades de Rajasthan:

    En Jaisalmer:

    Restaurante Surya – Sientate en un cojín, come en bajas mesas, ya sea rodeado de paredes color miel con incrustaciones de espejos en un Haveli al más puro estilo rajasthaní. Buena comida y un amable mesero hicieron que pasara ahí varias mañanas en un soleado balcón y al menos un par de noches cuando suenas instrumentos musicales rajasthaníes en vivo.
    Kotri Para, Jaisalmer. Dentro del fuerte de Jaisalmer. Teléfono: 250 647.

    Bhang Shop – Si prefieres un sorbo o mordisco que te anime especialmente, prueba un lassi, jugo o galleta con marihuana. Autorizado por el gobierno, este pequeño local ubicado en las afueras del fuerte, ofrece las siguientes especialidades: Magic Lassi, Bhang Fruit Juice, Bhang Lemon Juice, Bhang Cookies, Bhang Chocolate, Bhang Cake. Unas galletas en los Camel Safari pueden ser un buen aliciente para las frías noches invernales en medio del desierto.
    Gopa Chowk, Jaisalmer-345001.

    En Jodhpur:

    Achal Niwas Guest House – Pocos cuartos ricamente decorados y un servicio muy amigable en esta casa desde cuya azotea se aprecia una muy buena vista del Fuerte de Jodhpur.
    Makarana Mohalla, cerca de la oficina de correos. Tel: 0291-261-8004.

    Omelette Shop – El local que menciono en el texto de arriba que sirve mas de mil omelettes al día. Una buena y barata experiencia.
    Near Clock Tower Ghantagar, Jodhpur. Tel: 0291- 275-4552.

    En Udaipur:

    Panorama Guest House – Económica casa de huéspedes con una terraza muy acogedora, donde Krishna, el dueño, te dará una excelente atención, incluida comida, fogata y plática.
    Hanuman Ghat, O/S Chandpole, Udaipur. Tel: 0091-294-243-1027. E-mail: krishna2311@rediffmail.com

    Udai Kothi – Mucho mas lujoso, con una estupenda terraza que tiene hasta alberca y muy buenas vistas.
    Hanuman Ghat, O/s Chandpol, On Pichola Lake, Udaipur. Tel: 91-294-2430412. E-mail: udaikothi@yahoo.com

    Ambos sitios se encuentran en la parte tranquila de Udaipur.

    Natraj Lodge – Uno de los mejores sitios para comer un buen Thali. Restaurante local. Pocos turistas llegan hasta acá. Exquisito.
    New Bapu Bazar, Behind Ashoka Cinema, Udaipur. Lejos del lago pero vale la pena el viaje. Tel: 0294- 242-1249.

    Ashtang Yoga Ashram – Las clases de Yoga de Jaswant son buenas.
    Add Raiba House, Inside Chandpole Udaipur. Tel: 91-294-252-4872. E-mail: jaswanttank@yahoo.com. Internet: www.ashtangyoga.com

  • A lomo de camello

    Es sorprendente como un camello joven, de solamente cinco anyos de edad (suelen vivir unos 28 anyos) y con solamente cuatro meses en la “industria del turismo” sepa elegir la vereda apropiada entre un abanico de al menos cinco rutas.

    Con un camello asi –al cual ademas le gustaba llevar la delantera—me sentia una especie de camelman reencarnado en un chilango que en esta vida nunca habia pasado mas de diez minutos sobre el lomo de animal alguno.

    Uno se sienta en la «acojinada» silla cuando el camello –evidentemente- aun esta sobre el suelo. Hay que abrir bien las piernas. Samjeev, asi se llama mi camello, se empieza a lamentar. Soporta las extremidades delanteras sobre rodillas, me inclino hacia el frente de modo que la pendiente de la montanya rusa se recuerda plana, inmediatamente despues cuando incorpora las patas traseras, estoy vertiginosamente a unos tres metros de altura.

    Dos minutos despues de iniciado el paseo es tiempo de que controle el camello. Basta que me den las cuerdas para que Samjeev empiece a trotar. Mal reflejo el mio fue sujetarme al animal con las piernas. Cuando Samjeev siente la presion en los costados incrementa la velocidad.
    «Controlalo, controlalo!!!», me gritan. Eso me gustaria. Finalmente un escalon de arena nos detiene cuando yo me imaginaba cubierto de arena. Primera leccion aprendida nunca le sueltes la rienda al camello y te sujetes a su cuerpo con las piernas.

    Bienvenidos al lomo. El meditabundo trayecto se fue extendiendo. Primera escala : Una villa. Segunda escala (tres horas) para comer te, chapatis (pan) y verduras recien preparadas. En el letargo de la siesta una nube de polvo era levantada por cientos de camellos. Perseguimos siluetas y nos espinamos las pantorrillas.

    Seguimos la aparentemente lenta travesia hasta llegar a esas ritmicas dunas de arena que todos ansiabamos ver. Caminar sobre los seductores patrones areniscos y cuasigeometricos al lomo del camello, es sin duda una imagen entranyable. “No puedo creer que estemos a unas horas de nochebuena” comentaba con razon Hata, artista holandesa parte de nuestra caravana. El resto lo formaban: Ronald, artista tambien y novio de Hata y otras dos parejas de ingleses.

    Poco despues alcanzamos otras dunas, destino de nuestro campamento navidenyo. Mientras el sol se dirigia hacia occidente, recolectamos lenya. A la caravana se sumaron otras cuatro personas, una pareja de californianos, otro habitante de San Francisco que resulto ser el padrastro de Diana. Una especie de regalo navidenyo que me enviaron los reyes magos. Diana es una chava espanyola que habia estado trabajando en una ONG en Pune, India. Se convirtio en mi companyia navidenya. Platicamos, en espanyol, muy a gusto.

    Con el cielo estrellado y la fogata encendida, rolaron las cervezas, El frio arreciaba, se anyora un vino. La musica rajasthani era interpretada a unos metros de nosotros. La cena especial era preparada por Mr King nuestro guia, Ganesh, el duenyo de la companya que nos llevo y otro grupo de ayudantes. Arroz, verduras, frijoles, lentejas, dulce de zanahoria, chai, chapatis y otro tipo de pan. Feliz Navidad. La platica continuo. La neta muchos que viajamos a la India somos a toda madre. Ja! La cerveza se desparramo en la arena cuando nos acercamos al fuego.

    Una de las marionetas pierde su cabeza masculina entre las enaguas… Despues de la cena. Un espectaculo tipico de titeres rajasthanies acompanyado de una especie de silbatina y otros instrumentos fue presentado frente a la fogata. El que manejaba las marionetas tenia un bigote sensacional. Con algunos chistes de camellos de pormedio se armo el baile. Los indios semi descalzos eran mucho mas entusiastas que los occidentales arropados. El frio arreciaba nyero.
    “Buenas noches” Empezaron a dormir los primeros. Diana regresaria a Jaisalmer en Jeep. Afortunadamente, decidieron adelantar los fuegos artificiales a las 23:30. Era el momento de tenderse bajo las estrellas y mandar deseos que persiguieran los rayos del sol en su trayectoria a mi terrunyo.

    Feliz Navidad. Cuando a la una de la manyana coloque la mesa como escudo contra el viento, finalmente pude dormitar.

    El 25 el trayecto continuo lentamente, Ronald traia una fiebre que rememoraba escenas de la pelicula The Sheltering Sky.

    Para alguien que disfruta los trayectos, el lomo de camello es bueno para las cavilaciones. De repente dos gacelas se llevaron estas a otra estepa. Hata y yo empezamos a platicar. Sobre el horizonte modernas helices generadoras de energia eolica contrastaban con ese paisaje que parece anyorar jurasicas corrientes marinas. Una vez cerca de las helices me senti Quijote pos…modernon. Llevabamos dos horas camelleando, el oasis tomo forma de una pequenya villa de arquitectura y vestidos preciosos. Una hora despues comimos bajo un enorme arbol. Ovejas sedientas y encabronadas porque les quitamos sombra nos robaban naranjas y limpiaban platos con la lengua.

    Avanzada la tarde y protegidos del viento por una duna, montamos el campamento. Esta noche eramos muchos menos, solamente siete. Una buena cena, una ceveza para cuatro, algunos tragos de whiskey y galletas con bhang fueron el preambulo del montaje de un nacimiento y un diminuto arbol de navidad a la orilla de la fogata.

    Una rustica choza, pesebre, Maria, Jose y Jesus con halo divino y toda la cosa. Eran acompanyados por un burro y los tres reyes magos, uno de los cuales era mas parecido a un Tree-man del Senyor de los Anillos. Asimismo el ninyo dios era protegido ni mas ni menos que por un cocodrilo!!! Que diablos hacia un cocodrilo a mitad del desierto? Que responda Hata. Como sea tuvo un papel predominante en la pastorela donde la familia divina era advertida por un camel man que al dia siguiente se tendrian que levantar a las 7:30 de la manyana. La busqueda de posada tendria que continuar.

    La narracion –llevada a cabo por este cada vez mas experimentado hombre de teatro y influenciado por marionetas rajastanies—asi como la lenya se fueron agotando. No hubo mas remedio que inmolar la divina escena. Milagrosamente, el ninyo dios escapo del fuego y ahora anda gateando el desierto del Thar.

    En el momento en que las llamas respiraron por ultima vez, las estrellas iluminaron el campamento. Dormir con los ojos abiertos me hubiera encantado.

  • Mirar al cielo

    Acabo de salir del fuerte de Jaisalmer donde se encuentra mi morada temporal en Rajasthan.
    Las estrellas prometen en el desierto. Por lo menos el marco de estos cuerpos luminosos sobre edificios color miel cautiva.

    En unas horas comenzare un paseo a bordo de camello en el desierto del Thar, de modo que pasare la noche del 24 y 25 celebrando y durmiendo literalmente bajo las estrellas. Les envio a traves de estas que pasen el fin de anyo y el 2004 llenos de paz. Le escribia a mi familia que veo a la paz como una manera de estar bien con uno y por ende con los demas, sintiendonos asi mas queridos y cercanos.

    Son buenos dias para compartir. Yo les agradezco que me hayan permitido compartir con ustedes estas vivencias. Ha sido un placer.

    Que mejor lugar que el desierto para encontrar a los reyes magos. Dicen que cuando uno se topa con ellos suelen recordarnos que mirando al cielo uno se siente en paz.

    Miremos pues.

    Felicidades!

    Con paz, Fernando.