Udu 1

Despues de que los halcones regresaron a sobrevolar las coniferas de Dharamkot, un entranyable personaje me ha vuelto a encontrar.

Udu, asi le gusta que le digan.

«Camina con pasos lentos, dobla esquinas de ciudades eternas» escribi de el cuando me lo tope en Varanasi el 25 de noviembre…
«Tiene un aspecto onirico, le gusta volar cometas. Se desliza lentamente como un hilo se arrastra sobre el agua. Quiza pesque algo.
«Aunque le encanta doblar esquinas derepente goza estar quieto y contemplar».

Aquel martes 25 de noviembre toco la puerta de mi cuarto en Vishnu Rest House, luego de hacer yoga a la orilla del rio y navegar por la madrugada.
«No hay a donde ir. Tu ya estas aqui». Me dijo en aquel otonyo en el cual me quede tres semanas en Varanasi.

Ahora un martes caluroso en el que se derriten las nieves de las primeras cumbres cuatromiles de los Himalayas indios, caminaba con sombrero de ala ancha y camisa anaranjada. Ya habia escuchado que alguien hablaba de el en Mac Leod Ganj. Las senyas eran inconfundibles. Asi que cuando vi esa espigada silueta enmedio de la oscuridad del camino a Bhagsu, de inmediato lo reconoci.

Nos tomamos un te en el puestito que presume sirve «el mejor chai de Asia» y comenzamos a platicar largo y tendido…

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