Estampas de Rishikesh

Cuando uno se aprende el nombre del perro del restaurante vecino a donde uno habita es senyal de que uno ha pasado un buen tiempo en un lugar…

La verdad es una delicia sentarse a comer en un restaurante donde el cocinero te saluda al llegar, donde sabes que estaras acompanyado antes de que traigan el Thali. Caminar y saludar al que vende la fruta, al que te surte el agua y los panes de manzana mmmmm, a la mujer de ojos grandes que amamanta a su hija entre las patas de las vacas, al instructor de yoga a bordo de su moto, al senyor del restaurante al que solamente fuiste una vez, al adolescente presuroso en bicicleta….»namaste!…namasteeeeeeee… se fue… ahora mientras estas distraido la vaca acecha la bolsa de tu fruta, dirige un astado testaraso y la libro, salgo librado…ole! «Nunca hay que ver directamente a los ojos de una vaca» me dijo ayer otro irani que defiende a Marcos en Brasil y enciende bibis (hojas de tabaco enrolladas y amarradas con un hilo que forman un delicado y barato cigarrillo) mientras tomamos chai.

Recorrer la misma calle nuevamente es tan placentero como doblar la esquina por primera vez. Los placeres de viajar.

Definitivamente, el invierno llego. En las inmediatas montanyas de los Himalaya empieza a caer nieve entonces aqui en Rishikesh llueve. El sol ahora no responde a los saludos. Aunque ha habido otras, que mejor senyal para cambiar de rumbo?
He estado ya casi cuatro semanas por este tranquilo pueblo. Manyana a esta hora estare tomando el tren que me lleve, 20 horas de por medio, a Varanasi.
Mientras tanto hay aun que contar de Rishikesh, ya lo ire vaciando en estampas rishikesianas.

Unos calcetines
Hace unas horas, antes de la puesta de sol, mientras tomaba fotos, un viejo baba sentado frente al Ganges me hizo senyalo sus piernas y la calle principal. Pensando en que queria que lo ayudara a subir las escaleras por su avanzada edad y su jorobada espalda, hice lo propio, sin embargo, al llegar a la calle me tomo de la mano y me sorprendio llevandome presurosamente a una tienda donde pregunte a los vendedores que era lo que queria el senyor.
«Unos calcetines» fue la respuesta. Su sonrisa sin dientes fue mucho mejor que disfrutar la bonita puesta de sol cuando volvimos a su morada a la entonces ya fria orilla del Ganga. El sol, hay que decir salio hoy por la tarde, mi ultimo dia completo en Rishikesh.

Rock Garden Restaurante
«Karko Tawa Place» era un monticulo de cuatro piedras pintadas cuando llegue. Casi diariamente Ganesh (el nombre del dios con forma de elefante) me muestra los avances del enigmatico Karko Tawa que ahora es vecino de un templo dedicado a shiva con lingam (falo sagrado), campana y luz constante. Estos rincones rodean al restaurante originalmente llamado Cyber Deluxe Cafe. Afortunadamente, el nombre cambiara a Rock Garden. Llegar ahi es un poco como llegar a casa. Todos, bueno los tres que ahi trabajan, salen a saludar afectuosamente. Uno de los tres, es Ganesh el duenyo que muchas veces comparte con chai en mano una platica. Claro, esto siempre y cuando no este abocado a pintar minuciosamente las piedras con las que decora su restaurante de buena comida. El otro dia me platicaba lo que paga de renta por el espacio, con unos 60 metros de largo ubicado a la orilla del Ganga. $125 rupias (U$3) al dia. Lo mismo que pagaba cuando me quedaba en el cuarto caro del ashram. Suena a una ganga a la orilla del Ganga. Sin embargo, ahora que empieza a bajar el turismo en el sitio. Quiza no sea tan barato. El restaurante se ubica a unos pasos del ashram. Ahi se pueden encontrar algunos libros en espanyol donados por su servilleta.

Breve nota desde Varanasi: Recorri la misma calle ayer por la noche pero ahora con la mochila en la espalda. Despues de 21 horas en tren acabo de desdoblar muchas esquinas en Varanasi buscando hotel. Averiguemos ahora el nombre de los nuevos perros. Mientras tanto ya ire vaciando mas estampas rishikesianas. La despedida ayer fue entranyable. Casi todos con los que convivi en el ashram coincidieron en el momento en el que releve mi cuarto (con el tanque de agua «arreglado») a una amiga coreana. «Sigue el camino del yoga» «No voltees la mirada».
Hasta pronto Zolly, Francoise, Farit, Caterina, Pierre, Isis…

Comentarios

6 respuestas a «Estampas de Rishikesh»

  1. Avatar de alicia anzures
    alicia anzures

    nuevamente yo, describes cada momento de una forma tan mágica que indiscutiblemente logras que uno se transporte espiritualmente para allá inmediatamente, muchas gracias por estas experiencias….

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  2. Avatar de noemi alonso azagra
    noemi alonso azagra

    Hola…me voy a la india de sep a dic del 2004, me gustaria ir a un ashram, si es posible a practicar yoga,….estoy intentando recopilar algo de informacion ….donde ir, cuanto tiempo, cuanto cuesta…etc….
    bueno, muchas gracias y un besazo
    noemi

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  3. Avatar de sebastian lara
    sebastian lara

    Hola fer como andas? sigues por ahi?
    felicidades por tu viaje y por el sitio esta de pocamadreeee.
    Saludos desde Guadalajara
    SEBASTIAN LARA EGUILUZ

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  4. Avatar de Rosa
    Rosa

    Guau!!! todo esto es impresionante, me falta tiempo para poder leer y ver toda la información que compartes con nosotros. Cada párrafo que leo me hace salir muy agradablemente de la terrible rutina del D.F.
    Las fotos son maravillosas, a ver si no te nos quedas por allá.
    Que interesante toda la gente que te encuentras.
    He disfrutado mucho tu viaje.
    Un beso,
    Rosa

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  5. Avatar de mauricio lara-eguiluz

    Amigo fer, no sé que decir…..creo que lo primero que me viene a la mente es….»NO MAAMMEESS onde tas? !!!!, (disculpas a los muy rectos).
    Que maravilla de viaje estás haciendo, admiro mucho a personas que como tu, se avanturan en ese tipo de asuntos, yo jamás podría, es una condición humana distinta, te felicito!!!!!, que lugares, que instantes, que emociones….que barvaro….NO MAAMMEESS!!!!!.
    Mucha suerte, me fascinan las fotos!!!…animo!!!

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  6. Avatar de Jennifer

    Querido Fernando:
    Me ha encantado leer tan mágicas historias y vivir un poco de lo que has experimentado a través de tus magníficas fotos.
    Mi favorito «unos calcetines»…que maravillosa momento… y más el que te hayas dado el tiempo de hacer lo que querías y contagiar a tus amigos con ganas de hacerlo.
    Mucha suerte y espero más….un fuerte abrazo.
    Jennifer

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